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Catálogo de las Plantas Vasculares del Ecuador

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Vegetación | Historia de la Colecciones Botánicas | Formato del Catálogo
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Historia de las colecciones botánicas

Por Peter M. Jørgensen

El siguiente recuento de la historia de las colecciones botánicas en el Ecuador, aunque no es exhaustivo, pone de manifiesto a los más importantes colectores y expediciones botánicas. También provee de algunos datos que no son accesibles fácilmente. Las fuentes para esta sinopsis son Diels (1937), Acosta-Solís (1969b), Holm-Nielsen (1986a), Molau (1986), Wiggins y Porter (1971), Jørgensen et al. (1992) y Renner (1993), así como varias biografías y referencias generales (Stafleu & Cowan, 1976–1988; Stafleu & Mennega, 1992–1997 y Barnhart, 1965). También se incluyen observaciones de los conocimientos personales del autor. Las siglas de los herbarios siguen Holmgren et al. (1990).

El siglo 18— El primer botánico que colectó plantas en el Ecuador con propósitos científicos fue Joseph de Jussieu (1704–1779), francés, participante en la Expedición Geodésica Francesa al Ecuador, 1735 a 1743 (Zúñiga, 1977). El objetivo principal de la expedición fue medir la longitud de un grado en el ecuador. La longitud de un grado sería constante si la tierra fuese una esfera perfecta, de manera que una expedición similar hizo, simultáneamente para comparar, medidas en Laponia, Suecia. Si bien esto parece hoy en día un asunto trivial, fue muy importante para la cartografía y navegación en el siglo 18. Las primeras colecciones de Jussieu fueron hechas en Panamá y él continuó colectando en el Ecuador durante los ocho años que duró la expedición. Luego de completar exitosamente la expedición, colectó en Perú y Bolivia y permaneció en América del Sur hasta 1771. Sin embargo, Jussieu enloqueció luego de trabajar en el Ecuador (von Hagen, 1945). La escasez de dinero le impidió regresar a París al finalizar la expedición; luego, sus conocimientos médicos le mantuvieron en Quito donde sus servicios fueron necesarios durante una epidemia de viruela (Steele, 1964). Lineo (ver Steele, 1964) escribió, "Aquellos que estuvieron con él dicen que casi no ha hecho nada [de naturaleza botánica], sólo a practicado [medicina]". Un factor que contribuyó a la locura de Jussieu puede haber sido el hecho de que perdió la mayor parte de la documentación de su trabajo; él había confiado un baúl lleno de cuadernos de campo y especímenes de plantas secas a un sirviente que huyó con el "tesoro" cerca de la frontera con Brasil. Una pequeña porción de sus colecciones sobrevivió y fue llevada a Francia (P), donde Lamarck las usó en la elaboración de su famosa Encyclopédie Méthodique (1783–1823).

Pedro Franco Dávila (1711–1786), nacido en Guayaquil, fue un colector de especímenes de historia natural. Vivió en París desde 1740 hasta 1771 donde compró los especímenes que constituyeron su gabinete personal (Calatayud, 1988). Luego de varias cartas al Rey Carlos III de España, en las que Dávila ofreció su gabinete al Rey, su oferta fue finalmente aceptada en octubre de 1771. Dávila estableció, con sus colecciones, el Real Gabinete de Historia Natural, del cual fue el primer director (Calatayud, 1988). El museo no se abrió al público hasta noviembre de 1776. Dávila escribió una guía para colectar plantas y otros artículos de la naturaleza. Esta guía, que se distribuyó a todos los oficiales de la corona en América Latina, fue uno de los logros de Dávila en la documentación de la riqueza natural de las posesiones españolas en América Latina.

Thaddäus Peregrinus Xaverius Haenke (1761–1816), checo (Austria–Hungría) y Luis Née (1734–1807), francés, ambos botánicos en la expedición de Alejandro Malaspina alrededor del mundo desde 1789 hasta 1794. Antonio de Pineda, un zoólogo guatemalteco, estuvo a cargo de la parte científica de la expedición (Cerezo, 1994). Haenke fue pupilo de Josef Gottfried Mikan en Praga y luego de Nicolaus Joseph von Jacquin en Viena. Era un hombre muy respetado en Europa Central debido a que editó la octava edición de Species Plantarum (1791) de Lineo, un trabajo que debe casi haber terminado antes de partir en la expedición de Malaspina. Fue invitado a participar en la expedición del Rey Carlos IV. Haenke llegó unas pocas horas tarde a Cádiz, el puerto de partida de la expedición. Para alcanzarlos, viajó con un mercader y llegó al Río de La Plata donde su barco se hundió; solo logró salvar su carta real de recomendación y otros pocos artículos personales. Desde La Plata, viajó por tierra a Santiago, Chile, donde finalmente se encontró con Malaspina (Ibáñez, 1993). La expedición llegó a Guayaquil el primero de octubre de 1790. Durante los 28 días que la expedición estuvo en Guayaquil, Haenke colectó solamente en los alrededores de Guayaquil, Daule y Taura (Muñoz, 1993). En el camino de regreso a España se le ordenó, aunque probablemente no en contra de su voluntad, viajar por tierra y colectar desde El Callao en Perú hasta Buenos Aires. El nunca llegó hasta Buenos Aires, pero permaneció en Cochabamba, Bolivia, donde murió (Ibáñez, 1993). Haenke, durante toda la expedición, envió plantas a la compañía privada Hieke, Rautenstrauch, Zincke und Ko., y se asume que éstas llegaron a Praga, donde Carl Borivoj Presl y Jan Svatopluk las trabajaron en PR y PRC, respectivamente. La otra serie (o series) de duplicados que llegaron a Cádiz con Malaspina nunca fue incorporada a ningún herbario existente, y la única huella de esas plantas es un reporte del "Depósito Hidrográfico" que lista 85 bultos de plantas (Muñoz, 1993). Haenke colectó aproximadamente 15.000 números durante la expedición. Presl publicó las nuevas especies en Reliquiae Hankeanae (1825–1835). Luego de su muerte, sus cuadernos de campo y otros materiales fueron enviados desde Cochabamba a Madrid (MA) donde permanecen; para otros depósitos de documentos, véase Ibáñez (1993).

Antes de la expedición Née había colectado ampliamente en España y es probablemente por ello que Pineda lo eligió para participar en la expedición de Malaspina. Née viajo a Chimborazo y Tungurahua; las localidades visitadas fueron Las Bodegas de Babahoyo, El Caracol, Pozuelo, San Antonio, Guaranda, Chimborazo, El Arenal, Mocha, Pelileo, Baños, Tungurahua, Río Filca y Río Caluma (Muñoz, 1993). Este itinerario cubre una distancia vertical de alrededor de 5000 m y Née cubrió casi 500 km en 18 días (28 km/día). Luego prometió, en una carta a Mutis, que el nunca más haría viajes tan apresurados. Durante esta "excursión", Née hizo alrededor de 200 colecciones; su total fue de alrededor de 12.000 colecciones para toda la expedición. La mayoría, sino todas, las colecciones de esta expedición están depositadas en Madrid (MA). Así como a Haenke, a Née se le ordenó cruzar América del Sur a pie y colectar en su camino. Fue desde Concepción hacia el norte a Santiago y luego al este a Buenos Aires donde otra vez se encontró con Malaspina. Para mayor información, véase Muñoz (1993). Haenke y Née parece que no colaboraron durante la expedición. Un cierto nivel de competencia debe haber existido entre ellos, lo cual puede explicar la falta de preocupación de Née por las colecciones de Haenke que llegaron a España.

Juan José Tafalla (1755–1811), español, trabajó con Ruiz y Pavón en Perú desde 1785 hasta 1788, cuando Ruiz y Pavón partieron para España. Tafalla continuó trabajando en Perú y envió material de regreso a Madrid. Tomó parte en la fundación de la Universidad de San Marcos en Lima y también fundó el Jardín Botánico de esa ciudad. En 1799, se le ordenó hacer una expedición a Guayaquil (Estrella, 1991). La expedición estuvo compuesta por Tafalla, jefe de la expedición, Juan Agustín Manzanilla (un botánico que llegó de España en 1793), José Gabriel Rivera (artista) y Xavier Cortés (artista). La expedición pasó los tres primeros años, 1799–1802, en las áreas costeras alrededor de Guayaquil evaluando la calidad y cantidad de numerosos productos leñosos usados para la construcción de barcos (Estrella, 1991). Entre 1803 y 1804, colectaron en los Andes del Ecuador, particularmente en los alrededores de Cuenca y Loja. Esta parte de la expedición se ocupó principalmente de la investigación de la quinina (Estrella, 1991). Muchas de las observaciones y colecciones de Tafalla fueron la base de varias de las publicaciones de Ruiz y Pavón sobre el tema entre 1792 y 1826 (Estrella, 1991). Las colecciones de Tafalla son frecuentemente atribuidas a Pavón y están depositadas en Madrid (MA); debido a la insuficiente rotulación, es frecuentemente difícil afirmar si fueron realmente colectadas en el Ecuador y por Tafalla y Manzanilla. Tafalla murió en Lima en 1811, y su trabajo Flora Huayaquilensis permaneció sin publicarse hasta que Estrella (1991) encontró un documento que explicaba como separar las láminas de Tafalla de las de Ruiz y Pavón.

El siglo 19— Es muy poco lo que se sabe sobre el primer botánico ecuatoriano, José Mejía del Valle y Lequerica (1775–1813), y no conoce ninguna colección existente. Se sabe que él envió el material a José Celestino Bruno Mutis en Bogotá y que algunas de sus colecciones pueden estar entre las de Mutis en Madrid (MA). La mayoría de sus colecciones fue hecha cerca de Quito, pero también colectó en las tierras bajas costeras en Santo Domingo y Atacames. Un único manuscrito se ha encontrado, titulado Plantas Quiteñas, junto con varias cartas (Estrella, 1988). Mejía salió del Ecuador en 1806 y se dedicó a la política en España, donde murió, en Cádiz, de fiebre amarilla.

Aún menos se sabe de su profesor, Anastasio Guzmán (?–1807), español, quien llegó a Quito en 1801 vía Buenos Aires, Chile y Perú (donde pasó algún tiempo con Tafalla). Guzmán era un farmacólogo de Sevilla que vino al Ecuador a estudiar química y la naturaleza y financió el viaje y su investigación con fondos personales (Estrella, 1988). Murió durante una expedición a Los Llanganates en búsqueda del "Oro perdido de los Incas". Mejía, y luego su viuda, trataron de ganar posesión de los materiales de Guzmán, pero no tuvieron éxito. De acuerdo a Estrella (1988), algunos de sus materiales todavía se conservan en Quito. Guzmania Ruiz & Pav. y Ranunculus guzmanii Kunth fueron nombrados en su honor. Tafalla debió haber sugerido el nombre genérico a Ruiz y Pavón, ya que es improbable que ellos hubieran conocido a Guzmán.

En 1802–1803, Friedrich Wilhelm Heinrich Alexander von Humboldt (1769–1859), alemán y Aimé Jacques Alexandre Bonpland (1773–1858), francés, fueron los primeros botánicos que hicieron una colección importante de plantas ecuatorianas que fue transportada exitosamente a Europa. Sus colecciones fueron depositadas en los principales herbarios (P y B) y condujeron a la publicación de numerosos taxones nuevos ecuatorianos. Karl (Carl) Sigismund Kunth trabajó en las colecciones de Humboldt y Bonpland y describió la mayoría de las especies nuevas en la obra Nova Genera et Species Plantarum de Humboldt, Bonpland y Kunth (1815–1825). Humboldt obtuvo permiso del Rey de España para viajar en América Latina y partió de Europa desde Cádiz. Humboldt y Bonpland llegaron a Bogotá en julio de 1801, donde Mutis los recibió. Por sugerencia de Mutis, llevaron a Francisco José de Caldas con ellos a Quito (von Hagen, 1945). Partieron de Bogotá en septiembre y llegaron a Quito el 6 de enero (Sandwith, 1926; von Hagen, 1945). En Quito, Humboldt y Bonpland conocieron a la aristocracia y, entre ellos, al joven Carlos Montúfar, quien les acompañó el resto del viaje (Botting, 1973). Ellos también deben haber conocido a Guzmán. Pasaron un total de seis meses en Quito y sus alrededores. Un itinerario completo de su estadía en Ecuador y Perú se puede encontrar en Sandwith (1926). Ellos partieron del Ecuador desde Loja y en camino a México desde Lima se detuvieron en Guayaquil donde colectaron con Tafalla en enero y febrero de 1802, antes de partir definitivamente del Ecuador (Sandwith, 1926; Botting, 1973; Estrella, 1991). Humboldt tuvo, en parte por los trabajos de Kunth y en cierta medida los de Bonpland, un impacto importante en la botánica sistemática. Igualmente importante fue su influencia en la geografía de las plantas; su ilustración del perfil altitudinal de la distribución de la vegetación en el volcán Chimborazo, reproducida en la cubierta, jugó un papel importante en este contexto.

Francisco José de Caldas (1771–1816), colombiano, llegó al Ecuador en enero de 1802 y permaneció allí hasta 1805. No se sabe cuantas plantas fueron colectadas por Caldas, pero él describió Ullucus tuberosus en 1809, aparentemente con material colectado en el Ecuador. Viajó ampliamente por el Ecuador y llegó hasta Loja. No es claro si Caldas no se llevaba bien con Humboldt, o si Humboldt tenía recelo de la competencia intelectual de Caldas, como lo sugirió Murillo (1951, 1960). Caldas, quien había inventado el hipsómetro —una forma de medir la altitud midiendo la temperatura del agua hirviente— nunca fue parte del equipo de Humboldt y Bonpland como lo fue Montúfar. El número de colecciones hechas por Caldas en el Ecuador es desconocido. Sus colecciones pueden haber sido incorporadas en las colecciones de Mutis; igualmente probable es su completa destrucción al tiempo en que Caldas tomó parte en el movimiento revolucionario y fue arrestado y ejecutado en Bogotá.

La segunda serie muy importante de colecciones ecuatorianas fue hecha por William Jameson (1796–1873), inglés, quien vivió en el Ecuador con interrupciones menores desde 1820 hasta su muerte. Pasó los primeros seis años en la zona de Guayaquil, pero a partir de 1826 la mayoría de sus colecciones se llevaron a cabo en los altos Andes. Jameson dictó clases de botánica y química en la universidad en Quito. Sus colecciones se mantienen en Londres (K y BM) pero muchos duplicados fueron distribuidos a un gran número de instituciones. La publicación más importante de Jameson fue Synopsis Plantarum Æquatoriensium (1865). Desgraciadamente, muchas de sus colecciones no incluyen la localidad precisa. Spruce dio una razón acerca de esto al escribir que: "[Jameson] tuvo una mujer borracha (y peor) que lo acosó por cuarenta años, quemaba sus plantas secas apenas las encontraba, de manera que él no pudo mantener ningún herbario". Sin embargo, muchas especies tienen información de la localidad en Synopsis Plantarum Æquatoriensium, así que una cuidadosa comparación de las muestras con el libro podría revelar más información de la que aparece a simple vista. Acosta-Solís (1969b) convenció a la Universidad Central de reimprimir la Synopsis de Jameson en 1940, usando el argumento de que el segundo volumen se dejó sin publicar. Sin embargo, la copia que se encuentra en MO está completa y el segundo volumen es una copia de regalo de A. Deiting, de Guayaquil, a R. Spruce; la dedicatoria está fechada el 25 de julio de 1887.

Francis Hall (?–1834), inglés, colectó con Jameson y Bousingault (un geólogo francés) entre 1831–1832, principalmente en las provincias andinas de Pichincha, Cotopaxi, Napo, Tungurahua y Chimborazo. Sus observaciones fueron publicadas en un artículo titulado Excursions in the neighbourhood of Quito and towards the summit of Chimborazo (Hall, 1834). Las descripciones de Hall de los alrededores de Quito son precisas y es obvio que pocos cambios han ocurrido en la composición de las plantas nativas de las cercas vivas y bordes de caminos en el área interandina en los últimos 170 años. La continuación del artículo (Hall, 1835) indica el año en el título como 1830 pero el error es corregido en la segunda parte. Las colecciones de Hall fueron depositadas en K. Murió en Quito.

Richard Brinsley Hinds (1812–1847), George W. Barclay (fechas desconocidas) y Andrew Sinclair (?–1861), ingleses, tomaron parte en el viaje del H.M.S. Sulphur & Harrier alrededor del mundo. Las colecciones de ese viaje están guardadas en Londres (BM). No estaba entre las metas principales del viaje hacer colecciones botánicas. Las órdenes de Sulphur (Belcher, 1843), dictaban, "Grandes colecciones de historia natural no se pueden esperar, pero … los oficiales médicos deben, sin duda, estar ansiosos de contribuir su parte al carácter científico de la expedición". Belcher (1843), capitán durante la mayor parte del viaje, describió la jornada, pero puso muy poco énfasis en el aspecto científico y menos aún se le ocurrió mencionar a los científicos de la expedición. El último tercio del segundo volumen de Belcher (1843) es un artículo por Hinds (1843) en el que da una reseña de "las regiones de vegetación". Las notas de Staffleu (1968) sobre las fechas de publicación en la copia de The Botany of the Voyage of H.M.S. Sulphur (1844–1846) de Bentham menciona solamente a Hinds y Barclay como colectores de especímenes botánicos. Sin embargo, él no anotó que Bentham (p. 182) indicó que Sinclair también colectó material en el cual se basaron algunas de las muchas especies nuevas. Bentham listó las siguientes localidades en el Ecuador: Puná, Guayaquil, Batahoya [Babahoyo], Bodegas, Salango en Colombia (que indudablemente se refiere a la Isla de Salango en la costa ecuatoriana), Punta Santa Elena en Colombia (también indudablemente en Ecuador) y Atacames. La visita al Ecuador duró algo más de un mes desde el de 6 septiembre hasta cerca del 12 de octubre de 1838.

Las Islas Galápagos fueron descubiertas por Tomás de Berlanga en 1535 (Slevin, 1959). La colección de plantas comenzó casi 300 años después y progresó muy lentamente desde 1825 hasta 1846. Todas estas colecciones se incluyeron en el trabajo de Joseph Hooker de 1847 que trata principalmente las colecciones de Darwin (Hooker, 1847; Porter, 1980). David Douglas (1798–1834) y John Scouler (1804–1871), ambos ingleses, hicieron sus primeras 40 colecciones el 10 de enero de 1825; solo 18 sobrevivieron para ser tratadas por Hooker. James Macrae (fechas desconocidas), inglés, hizo 41 colecciones en la Isla Isabela entre el 26 de marzo y el 2 de abril de 1825; 37 fueron incluidas por Hooker (1847) y 20 representaban especies nuevas. Hugh Cumming (1791–1865), inglés, hizo nueve colecciones en 1829. Charles Darwin (1809–1882), también inglés, estuvo en las Galápagos desde el 15 de septiembre hasta el 20 de octubre de 1835. Colectó 209 plantas en las Islas Española, Isabela, San Cristóbal y Santa María; Hooker (1847) describió 78 como nuevas. Porter (1980) da información acerca de dónde está localizado el material tipo. Abel Aubert du Petit-Thouars (1793–1864) y Adolphe-Simon Neboux (fechas desconocidas), ambos franceses, visitaron las Galápagos desde el 21 de junio hasta el 15 de julio de 1838; colectaron solo ocho números.

Thomas Edmonston (1825–1846) y John Goodridge (fechas desconocidas), ambos ingleses, colectaron 41 números en Galápagos entre el 6 y el 16 de enero de 1846. Ellos tomaron parte en el viaje del H.M.S. Herald. El líder de la expedición fue el antes segundo en comando del Sulphur, el Capitán Kellett. Visitaron las siguientes islas: Gardiner [Gardner], Charles, James y Chatham [actualmente Santa María, San Salvador, y San Cristóbal]. El papel que jugó Berthold Carl Seemann (1825–1872), inglés, en las Islas Galápagos no es claro; no fue mencionado por Wiggins y Porter (1971). Su Narrative of the voyage of H.M.S. Herald during the years 1845–1851 … (Seemann, 1853) y The Botany of the voyage of H.M.S. Herald … (Seemann, 1852–1857) da la clara impresión de que él fue el naturalista en lo restante del viaje y Goodridge casi no es mencionado. Un accidente trágico ocurrió en Atacames en la provincia de Esmeraldas. Poco después de abordar el barco luego de una excursión en los alrededores de Atacames, Seemann escribió, "varios ya estaban en el bote, y yo estaba llegando con el naturalista [Sr. Edmonston] detrás de mí, cuando la pierna de mis pantalones alzó el gatillo de un rifle. El arma disparó, enviando su descarga a través del brazo del Sr. Whiffin, y perforó el cráneo del desafortunado Edmonston. Él gritó algo y cayó al agua. Un hombre lo sacó inmediatamente pero ya había perdido la vida". Seemann nombró el género Edmonstonia por Edmonston y sugirió que probablemente era necesario un nuevo orden para acomodar a la especie —tan extraordinaria le pareció. Hoy en día, E. pacifica es un sinónimo de Tetrathylacium macrophyllum en las Flacourtiaceae. La expedición dejó Ecuador hacia Perú el 28 de enero de 1846, pero Seemann regresó al Ecuador en 1847. Él ingresó al Ecuador por Piura vía La Peñete, Perú hasta Macará, Ecuador. No se ha encontrado ningún recuento del viaje de Seemann en el Ecuador, y como sus dos libros son muy raros, su itinerario en el Ecuador se presenta a continuación. La mayoría de nombres de los lugares que Seemann visitó tiene una ortografía distinta de la actual. Él cambiaba de guías frecuentemente, de manera que un guía en particular no puede ser culpado de los numerosos errores; éstos deben atribuirse a Seemann. El 8 de agosto viajó desde Macará hasta Soviango [Sabiango] e indica que planeaba visitar Quito. Pasó por Sasarango [Zozoranga], Tambo Colosacapi [Colaisaca?] y Cariamango [Cariamanga] el 9 de agosto. Cariamanga estaba conformada de 100 casas y justo al norte del pueblo había una gran cruz en la cima de una montaña (la cruz, o su reemplazo, todavía existe). En Gonzanamá esperó unos pocos días para tomar nuevos guías y mulas. Partió el 16 de agosto hacia Loja, cruzó el Río Catamayo para llegar a Loja, o, como él dice, previamente llamada Loxa o Zarza en el valle de Cujibamba. Hizo un viaje al sur de Loja que lo llevó al valle de Piscobamba pasando por Vilcabamba. Salió de Loja el primero de septiembre, cruzó el Río Juntas el 2 de septiembre, y avanzó hasta San Lucas, donde observó numerosos helechos. El 3 de septiembre viajó a Saragura [Saraguro] y luego a Oña el 4 del mismo mes. Salió de Oña el 5 de septiembre y llegó a Cochopato [Cochapata]. Partió de Nabón el 7 de septiembre y llegó a Cumbi [Cumbe] donde habló con el cura, quien recordaba a William Lobb (1809–1863). [Lobb era un colector que había pasado por el Ecuador unos pocos años antes. Casi nada se sabe acerca de Lobb en Ecuador.] A Seemann le tomó nueve días cubrir la distancia que hoy en día toma 4–5 horas en automóvil. En Cuenca recibió noticias del Capitán Kellett quien ordenaba a Seemann viajar de inmediato a Guayaquil. Sin embargo, Seemann no parecía estar apurado por partir de Cuenca. Tuvo tiempo para una fiesta el 12 de septiembre e hizo numerosas observaciones en la ciudad. Salió de Cuenca el 18 de septiembre por Quinoas y pasó por la Punta del Cajas. En su camino tierras abajo a Tambo Guaicuase y Molleturo, pasó por un denso bosque de Podocarpus (remanentes de ese bosque aún se pueden observar hoy en día). El 23 de septiembre llegó a la cueva Chacayaque, pero debido a la fuerte lluvia y viento ésta no le fue de mucha protección. Llegó a Naranjal el 24 de septiembre; desde Puerto Naranjal viajó a Guayaquil. Viajó en el Heraldo desde Guayaquil y llegó a Santa Elena el 29 de septiembre. En el viaje hacia el norte a lo largo de la costa visitó Salango el 6 de octubre, Manta el día 10, Colorado (no se debe confundir con Santo Domingo de los Colorados) y Monte Cristi el día 13, Punta Galena [Ballena?] el día 16 y Río Súa y Esmeraldas el 23 del mismo mes. La expedición del Heraldo salió del Ecuador el 25 de octubre cuando partieron a Tumaco en Colombia.

Karl Theodor Hartweg (1812–1871), inglés, viajó por el Ecuador desde 1841 a 1842 y colectó cerca de 900 plantas, la mayoría de ellas con 20 duplicados; las primeras series se depositaron en Londres (K y BM). Hartweg trabajó para la Horticultural Society of London, de la cual George Bentham era el presidente (McVaugh, 1970). Él debía colectar semillas de plantas que podrían crecer en Inglaterra, pero se le permitió colectar especímenes de herbario y vender las colecciones por medio de la sociedad. Bentham describió todas las especies nuevas descubiertas por Hartweg in Plantae Hartwegianae (1839–1857). McVaugh (1970) provee una introducción detallada al trabajo en la edición facsímile. Su introducción contiene un itinerario completo del viaje de Hartweg y las fechas de publicación de los fascículos. En breve, Hartweg desembarcó en Guayaquil el 13 de marzo de 1841, viajó por mar a Santa Rosa y desde allí tierra adentro a Loja, a donde llegó el 20 de junio. Hartweg pasó más de cuatro meses en Loja y las áreas de los alrededores y partió hacia Cuenca el 7 de noviembre de 1841. Permaneció en Cuenca hasta el 22 de enero de 1842; sin embargo, casi todas sus plantas de Cuenca se perdieron. Riobamba fue su siguiente estación, donde permaneció hasta el 17 de marzo de 1842. Él indica que el viaje a Quito fue por un "camino muy poco interesante". La misma ruta ha sido llamada la "avenida de los volcanes" y está entre los caminos más pintorescos de los Andes. La impresión de Hartweg indica ya sea que el área ya estaba completamente transformada en tierras de cultivo de manera que él no encontró nada interesante que colectar o que viajó en días con una espesa neblina que no le permitió ver el paisaje. Hartweg permaneció en Quito cuatro meses y partió hacia Popayán, Colombia, el 21 de julio de 1842.

Gustav Karl Wilhelm Herman Karsten (1817–1908), alemán, estuvo en América del Sur entre 1844–1856, principalmente en Colombia y Venezuela, pero también hizo importantes exploraciones en el Ecuador. Colectó en Pichincha y también llegó al Sangay (Acosta-Solís, 1969b). Röhl (1944) menciona los siguientes nombres de localidades en el Ecuador: Ibarra, Quito, Cotopaxi, Hambato [Ambato] y Riobamba. También parece indicar que llegó a las planicies del Putumayo. Sus colecciones están depositadas en Viena (W) y Berlín (B).

Joseph Warscewicz Ritter von Rawicz (1812–1866), lituano, jardinero y colector independiente de plantas, colectó en América del Sur desde 1845 a 1853. Se especializó en colectar orquídeas vivas. Las localidades que visitó en el Ecuador, probablemente en 1851, fueron: Santa Elena, Jipijapa, Guayaquil, Cuenca y Loja. Sus colecciones depositadas en B. posteriormente casi totalmente destruidas, con duplicados en BR, CGE, G, K, KRA, U y W.

Nils Johan Andersson (1821–1880), sueco, estuvo en Galápagos durante el 11–22 de mayo de 1852 y colectó 325 números. Andersson era el botánico en el viaje de la fragata Eugenie alrededor del mundo al comando del Capitán C. A. Virgin. Andersson (1854) publicó sus descubrimientos sobre Galápagos en Om Galápagos-öarnes vegetation.

Joseph Pitty Couthouy (1808–1864), malacólogo, estadounidense, colectó cerca de Quito en 1855. Sus colecciones están en G, GH, F y NY. Participó en la búsqueda del tesoro del barco San Pedro en la bahía de Cumaná desde 1854 y se enroló en la marina de los E.U.A. en 1861 (Dall, 1888). Dall (1888) no menciona nada acerca de colecciones de plantas, pero Barnhart (1965) indica que él colectó en el Ecuador y que muchas de sus colecciones están en el "Torrey Herbarium", es decir, NY.

Jules Ezechiel Rémy (1826–1893), francés, colectó en Pichincha, Cotopaxi y Chimborazo en noviembre de 1856. Ascendió el Pichincha e hizo varios intentos de escalar el Chimborazo junto con Brenchley. Sus colecciones están depositadas en P, PC, GH, y probablemente en M.

Richard Spruce (1817–1893), inglés, pasó casi siete años en el Ecuador desde 1857 hasta 1863. Spruce era principalmente briólogo, pero colectó numerosas plantas superiores. Su diario y cartas, editadas y condensadas por A. F. Wallace y publicadas como Notes of a Botanist on the Amazon and Andes (1908), ofrecen el recuento más fascinante acerca de las condiciones de viaje de esos tiempos. El mapa de los Llanganates de Guzmán así como el mapa de los viajes de Spruce se reproducen en esa obra. Sus colecciones fueron depositadas principalmente en Londres (K y BM) pero se encuentran duplicados en muchos herbarios. Acosta-Solís (1969b) provee un resumen condensado de las muchas localidades que Spruce visitó en el Ecuador. Spruce llegó al Ecuador ascendiendo el Río Pastaza en abril de 1857. Colectó principalmente en las tierras altas de las provincias de Tungurahua, Chimborazo, León (actualmente Cotopaxi) y Pichincha hasta junio de 1860. Luego colectó en Bolívar, Los Ríos y particularmente en los alrededores de Guayaquil hasta finales de 1863 cuando partió hacia Perú.

Moritz Friedrich Wagner (1813–1887), alemán, botánico y zoólogo, colectó en América del Norte y Central entre 1853–1854 y en Panamá y Ecuador entre 1857–1860. Más específicamente colectó en el Ecuador desde septiembre de 1858 hasta abril de 1859. Colectó 617 números, que fueron depositados en M, con duplicados en BR y FI. Más detalles sobre el itinerario se pueden encontrar en Diels (1937).

Juan Isern y Batlló (1825–1866), español, fue un botánico de la Real Expedición Española del Pacífico desde 1862 hasta 1865. La expedición, dirigida por Luis H. Pinzón, incluyó a científicos de muchas disciplinas. Miller (1968) describe a Isern como el miembro más diligente de la expedición. Isern hizo aproximadamente 500 colecciones en las tierras bajas del Ecuador; no hay ningún estimado completo para las tierras altas, pero hizo más de 160 colecciones solo en Pichincha (Miller, 1968). El número total de colecciones de la expedición fue de 8000. Sus colecciones fueron depositadas en Madrid (MA), con duplicados en Göteborg (GB). Cuatrecasas (1935a) provee una breve reseña de las fechas y lugares visitados por Isern en el Ecuador. Un itinerario más completo se puede obtener de Barreiro (1926) o Jiménez (1928). Isern y sus compañeros, siguiendo el ejemplo de La Condamine, dejaron el Ecuador por las tierras bajas amazónicas y viajaron por el Amazonas a Manaos, Belém y Pernambuco donde tomaron viaje de regreso a España. El viaje hacia las tierras bajas amazónicas fue una empresa mayor; ellos estimaron que necesitarían 200 cargadores para transportar todas sus colecciones y equipo. Como resultado, sus colecciones fueron enviadas en pequeñas cantidades a medida que se disponía de cargadores. Isern pescó una infección durante la última parte de la expedición y murió poco antes de regresar a Madrid (Miller, 1968).

Gustav Wallis (1830–1878), alemán, llegó al Ecuador y colectó en Chimborazo y Pichincha en 1865. Estuvo en Loja desde junio de 1866 hasta 1868 cuando partió hacia Europa. Regresó al Ecuador en 1877. Permaneció en Guayaquil, pero murió poco después de un viaje a Cuenca en 1878. Wallis era un colector profesional empleado, por lo menos parcialmente, por J. Linden durante el primer viaje de colección y luego por J. Veitch & Sons Ltd. para el segundo viaje. Wallis publicó unas pocas especies nuevas, presumiblemente basadas en material colectado mientras trabajaba para Linden, lo cual resultó en un ataque muy personal de Linden (1875), quien acusó a Wallis de ser un colector pobre y corrupto con poco conocimiento de plantas. La respuesta de Wallis (1875) fue de 18 páginas de longitud y consistió de varias citas de las cartas de Linden felicitándolo por su trabajo y las excelentes colecciones.

Otro colector de gran importancia para el conocimiento de la flora ecuatoriana es el sacerdote italiano Luigi Sodiro (1836–1909), quien permaneció en el Ecuador desde 1870 hasta su muerte. Sodiro usó en sus publicaciones tanto la versión española de su primer nombre "Luis" y la forma latinizada "Aloisius". Dictó cursos de botánica en la Escuela Politécnica y en la Universidad Central en Quito y en ese sentido reemplazó a Jameson. Sodiro colectó en todo el país, con especial énfasis en las áreas alrededor de Quito. Todavía hay algo de inseguridad acerca de sus colecciones. Su herbario privado contiene aproximadamente 20.000 colecciones (incluyendo duplicados) y está depositado en la "Biblioteca Aurelio Espinosa Pólit" (QPLS) en Quito. Es accesible para estudios científicos previa cita. Otra serie fue depositada en la Universidad Central (Q), pero no está claro cuan completa fue o es esa serie. Una parte considerable de esas colecciones se vendieron al Instituto Darwinion (SI) en Argentina. Sodiro distribuyó grandes cantidades de sus colecciones a herbarios en Europa, particularmente Berlín, donde muchas fueron destruidas durante la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, algunos especímenes han aparecido en BP, S y FI y en menor proporción en muchos otros herbarios. Sodiro publicó tratamientos de Piperaceae, Araceae, Poaceae, Passifloraceae, y varias familias de helechos (Sodiro, A., 1900, 1905a, 1905b, 1906, 1908; Sodiro, L., 1893, 1901, 1902–1903, 1903, 1905a, 1905b, 1906, 1908a, 1908b, 1930). Sus colecciones son muy importantes porque frecuentemente contienen material tipo, pero presentan un problema para los investigadores debido a la relativa inaccesibilidad del material. Para complicar más la situación, Sodiro numeró las especies que él colectó, no sus colecciones. Todas las colecciones que él hizo de lo que creía ser de la misma especie llevan el mismo número. Él cambió este sistema por lo menos una vez, lo que hace la lógica aún más difícil de seguir y puede haber confusión entre números de especie y fechas de colección

Alphons Stübel (1835–1904), alemán, estudió volcanes en Colombia y Ecuador (Stübel, 1897). El tiempo que pasó en el Ecuador fue desde abril de 1870 hasta octubre de 1874. Hizo muchas colecciones y su itinerario está bien establecido por Diels (1937). Colectó principalmente en los Andes y Hieronymus (1895b) describió sus nuevas especies. La mayoría de sus colecciones se perdieron en Berlín (B).

Benedikt Roezl (1824–1885), un checo que colectó en México y América del Sur. Visitó el Ecuador sólo una vez en 1873, realizó una sola excursión desde Guayaquil hasta el Chimborazo. Sus sobrinos Eduardo (fechas desconocidas) y Franz Klaboch (?–1879), ambos checos, llegaron al Ecuador en 1875 y colectaron orquídeas en las provincias de Guayas y Azuay hasta septiembre de 1876. Luego, visitaron el Ecuador nuevamente, esta vez acompañados por su primo B. Hauda.

Édouard François André (1840–1911), francés, colectó en el Ecuador desde junio hasta agosto de 1876. Trabajó en la parte norte del país, aparentemente, en ocasiones con Sodiro. Smith (1965) escribió, "André fue comisionado por el gobierno francés para hacer un reconocimiento científico general de los Andes del Norte. Ya que André no fue reembolsado por los gastos de la expedición, se vio forzado a recuperar lo que había gastado vendiendo sus especímenes al Royal Botanical Gardens, Kew donde estos pueden ser consultados". Smith (1965) detalló su itinerario. Rápidamente, él pasó por Tulcán, Quito, Riobamba y Guayaquil. Smith (1965) también se pregunta si André colectó en Loja. Es posible que André nunca haya colectado al sur de Riobamba y Guayaquil, a pesar de que varias colecciones de la provincia de Loja le son atribuidas. Por ejemplo, en TROPICOS, se ha registrado que André estuvo en El Cisne en la provincia de Loja, donde colectó Streptosolen jamesonii, una planta endémica de la parte sur del país que actualmente es ampliamente cultivada como ornamental. La explicación para esta contradicción puede ser que André contrató a Hugo A.-C. Poortman (también escrito Poortmann o Portman), un belga, para colectar en Loja y Zamora-Chinchipe. Todas las colecciones de Loja atribuidas a André pueden ser de Poortman. Muchas de las colecciones de Poortman están depositadas en P y él hizo por lo menos 529 colecciones entre el 3 de marzo y el 9 de noviembre de 1881. Renner (1993) indica las fechas para estas colecciones desde enero hasta junio de 1882. Las etiquetas de Poortman eran frecuentemente escritas a mano en etiquetas pre-impresas de André y por esto la confusión. Smith indica que André regresó al Ecuador en 1880, pero que él no tenía conocimiento de su itinerario. Es posible que André haya contratado a Poortman en esa época y ese fue su único propósito para visitar el Ecuador.

Karl [Carl] Friedrich Lehmann (1850–1903), alemán, fue el cónsul alemán en Popayán, Colombia. Hizo frecuentes viajes de colección al Ecuador desde 1876 hasta 1881, llegando tan al sur como a las provincias de Loja y El Oro. Diels (1937) provee un itinerario completo de sus viajes al Ecuador. Lehmann se ahogó cruzando el Río Timbique y no se sabe si fue asesinado o si fue un accidente (Anónimo, 1904). Sus colecciones fueron depositadas en Berlín (B); hay duplicados en muchos otros herbarios.

Edward Whymper (1840–1911), geógrafo y alpinista inglés, estuvo en el Ecuador principalmente para escalar volcanes entre 1879–1880 (Whymper, 1896; Bonney, 1911). Sus colecciones botánicas fueron depositadas en BM.

Niels Gustaf Lagerheim (1860–1926), sueco, vivió tres años en Quito, desde 1889 hasta 1892, donde fue nombrado Profesor de Botánica de Criptógamas y Director del Jardín Botánico (Barnhart, 1965). No es claro si reemplazó completamente a Sodiro. Ellos no colectaron o publicaron juntos, así que tal vez Sodiro se retiró de la enseñanza alrededor de 1889, luego de haber enseñado por cerca de 20 años. Lagerheim publicó seis artículos poco antes de dejar el país (Lagerheim, 1891, 1892, 1893a, 1893b, 1894, 1895) que tienen que ver con la botánica de las plantas vasculares del Ecuador.

August Rimbach (1862–1943), alemán, vivió en el Ecuador desde 1890 hasta su muerte, realizó pocos viajes fuera del Ecuador. Hizo por lo menos 832 colecciones y posiblemente más de 1000. Rimbach parece haber hecho colecciones y empezado dos series, una en 1906 y otra en 1932. Por lo menos los números 1–200 pueden haber sido usados en ambas series. Fue profesor de botánica y zoología en Cuenca desde 1890 hasta 1894. Desde 1894 hasta 1895, vivió en Guayaquil. Entre 1895 y 1900, estuvo en Alemania y los E.U.A. (Nebraska y California). En 1900, regresó a Guayaquil donde permaneció hasta 1908. Desde 1908 hasta 1910, vivió en Riobamba. Luego fue a Montevideo donde permaneció nueve años, pero regresó a Guayaquil en 1919. Desde 1921 en adelante, vivió en Riobamba y sus colecciones de esa área y época son famosas por su calidad. Los especímenes están acompañados frecuentemente por ilustraciones a color de extrema precisión y detalle. Sus colecciones fueron ampliamente distribuidas; la primera serie aparentemente fue a B. Su hermano Carl Rimbach (1864–1933), un geólogo, también murió en Riobamba.

Henrik [Heinrich] Franz Alexander Baron von Eggers (1844–1903), danés, fue un soldado profesional y botánico. Desde 1869 hasta 1885 se enroló en la armada danesa y fue destinado a las Islas Vírgenes. Es allí donde empezó su interés en la botánica y donde probablemente hizo sus primeras 14.000 colecciones que fueron depositadas en Copenhague (C). Eggers mantuvo una extensa correspondencia con Eugen Warming, pero un viaje que hicieron juntos a las Antillas resultó en una trágica ruptura entre ellos, lo cual explica por qué las últimas colecciones ecuatorianas de Eggers fueron a B; se encuentran duplicados en K, M, O y US. Permaneció en el Ecuador desde 1891 hasta 1897 e hizo 1700 colecciones, particularmente de las planicies costeras. Estas fueron aparentemente las primeras colecciones del Ecuador numeradas en el campo, pero no siempre se les dio localidades exactas. Otros colectores de esta época, con la posible excepción de Rimbach, nunca usaron un sistema de numeración de sus plantas y éstas fueron numeradas luego del arribo a la institución, como es el caso de las colecciones de Lehmann, Hartweg y Spruce. Los números desde 14.000 hasta 14.700 fueron colectados en el área de Guayaquil, Puná y especialmente en Balao. Los números 14.701–15.700 fueron colectados en El Recreo y Zapotal. Eggers publicó un solo artículo sobre la vegetación costera del Ecuador (Eggers, 1894). El Recreo era la hacienda de Eggers. Hugh Iltis localizó la hacienda en 1977; encontró el edificio todavía en pie, cerca de 10 km al norte de San Vicente en la provincia de Manabí (com. pers. 1997). Iltis entrevistó a una anciana, quien recordaba los carruajes llegando a las fiestas del Baron von Eggers.

Varios colectores visitaron las Islas Galápagos en la última parte del siglo 18. Aquí se dará información muy breve y se referirá a los lectores a Wiggins y Porter (1971) para mayores detalles. A. Hable (fechas desconocidas), austríaco, colectó en Galápagos el 22 de julio de 1868 y en enero de 1869. Él colectó un total de 69 números. Thomas Hill (fechas y nacionalidad desconocidas) y Franz Steindacher (1834–1919), un ictiólogo austríaco, estuvo en Galápagos desde el 10 de 19 junio de 1872 y colectó 96 números. Las colecciones de Steindacher están en W. Franz Theodor Wolf (1841–1921), alemán, estuvo en Galápagos en agosto de 1875 y solo nueve colecciones sobreviven, ya que la mayoría de sus plantas se perdieron mientras estuvieron guardadas en Guayaquil. Wolf era profesor de geología y mineralogía en la Universidad Central en Quito desde 1870 y fue honrado con el título de geólogo oficial del país en 1875. No se conoce ninguna colección hecha por Wolf en el continente. Wolf regresó a Alemania en 1891. Gaetano Chierchia y Cesare Marcacci (fechas desconocidas), italianos, colectaron en Galápagos desde el 21 hasta el 31 de marzo de 1884; ellos colectaron un total de 44 números. Leslie A. Lee (1852–1908), estadounidense, estuvo en Galápagos del 5–11 abril de 1888, donde colectó un total de 42 números. R. E. Snodgrass (fechas y nacionalidad desconocidas) y Edmund Heller (1875–1939), estadounidense, estuvieron en Galápagos desde el 10 de diciembre de 1898 hasta mediados de junio de 1899, donde hicieron 949 colecciones. Alexander Emmanuel Rodolphe Agassiz (1835–1910), suizo, estuvo desde el 28 de marzo hasta el 4 de abril de 1891 en Galápagos y colectó 41 números. George Baur (fechas y nacionalidad desconocidas), pasó tres meses, desde el 6 de junio hasta el 6 de septiembre de 1891 en Galápagos e hizo 385 colecciones.

Luis Mille (fechas desconocidas, murió en los años 1940), belga y pupilo de Sodiro, trabajó en el Ecuador desde 1891 hasta su muerte. Dictó clases de botánica en Quito y Riobamba. Colectó principalmente en los Andes hasta los años 1920 cuando, debido a problemas de salud, se trasladó a la Costa y colectó en Guayas y Manabí. En Quito (QCA) se conservan 890 colecciones que constituyen una de las colecciones más antiguas depositadas en el Ecuador en un herbario totalmente activo (Jørgensen et al., 1992).

Luis Cordero (1833–1912), ecuatoriano, escribió Enumeración Botánica de las Principales plantas… del Azuay y de Cañar … (1911). No se sabe con seguridad si Cordero hizo alguna colección, pero si así fue, ninguna ha sido conservada (ver Acosta-Solís, 1969b, para más detalles).

El siglo 20— El número de colectores en este siglo sobrepasa los 900 y no es práctico dar cuentas detalladas de todos. Una estimación conservadora del número de colecciones hechas antes de 1900 es 50.000 y en el siglo 20 se han realizado más de 500.000 colecciones. El número total de colecciones que se han hecho en el Ecuador puede ser tan alta como 600.000. El número de colecciones disponibles actualmente para el estudio es obviamente menor, debido a la destrucción de algunos herbarios. Estos números se han obtenido estimando el número de colecciones para cada uno de los 113 colectores más importantes (Tabla 2) y 176 colectores adicionales. El número de colecciones estimado para los 289 colectores fue 495.000. El total estimado es considerablemente más alto que las 250.000 colecciones que Harling (1986) estimó, aún tomando en cuenta las colecciones hechas desde ese entonces. Según la taza de crecimiento del herbario QCA en la última parte de la década de los 80 se estima que alrededor de 15.000 colecciones se hicieron en el Ecuador anualmente (Jørgensen et al., 1992). Estos números nos permiten mirar el número de colecciones hechas por año en mayor detalle (Figura 2A). El número promedio de colecciones hechas entre 1735 y 1800 fue de alrededor de 17 colecciones/año. En el período 1801–1860 se incrementó a 290 colecciones/año y en 1861–1930 creció otra vez, esta vez a 696 colecciones/año. Entre 1931 y 1975, ocurrió un significativo incremento, que da un total de 3187 colecciones/año. Desde 1975 la taza de colección en el Ecuador ha incrementado otra vez, a 15.615 colecciones/año en promedio. Un incremento de alrededor de 18 colecciones por 100 km2 en el comienzo de este siglo a más de 200 colecciones por 100 km2 indica claramente que se ha hecho un considerable esfuerzo para documentar la diversidad botánica en el Ecuador. Este número sobrepasa el valor mínimo para inventarios botánicos que es 100 colecciones por 100 km2 sugerido por Campbell (1989), y Ecuador debe estar entre las áreas mejor colectadas en América del Sur. Al observar el mapa de todas las colecciones con coordenadas geográficas en TROPICOS, en la guarda anterior, se puede confirmar que el Ecuador está bien colectado. También es claro que la actividad de colección no está distribuida uniformemente ni al azar, sino que sigue en alto grado las rutas de acceso como son caminos y ríos. El resultado es que algunas áreas, principalmente aquellas cercanas a Quito, a las estaciones de campo o a lo largo de las carreteras, están muy bien colectadas, mientras que otras áreas están todavía casi sin explorar.

Sería lógico que la taza de publicación de especies estuviera correlacionada con la de exploración y colección. Para documentar esto, se ha consultado la fecha de publicación de las especies reconocidas en el Catálogo (Figura 2B). El número promedio de especies aceptadas publicadas por año por los últimos cinco períodos identificados anteriormente fue: 26 especies/año (1753–1800), 58 (1801–1860), 61 (1861–1930), 67 (1931–1974) y 165 (1975–1998). Desde 1975, en promedio, cada 95 colecciones producen una nueva especie descrita y cada dos días una nueva especie es descrita para el Ecuador. El número promedio de especies endémicas publicadas en los cinco períodos fue: 0,1, 4, 12, 17, y 91, respectivamente. Todavía es relativamente fácil encontrar especies nuevas en el Ecuador, pero el número de colecciones necesarias es cada vez más grande. Entre 1801 y 1860 tomaba un promedio de 73 colecciones para encontrar una nueva especie endémica, pero sólo cinco colecciones para encontrar una nueva especie. Actualmente toma 170 colecciones, en promedio, para encontrar una nueva especie endémica del Ecuador. Esto sugiere que cerca de una de cada dos especies nuevas descritas del Ecuador es endémica para el país —y desconocida en cualquier otra parte. Cada cuatro días se describe una especie endémica del Ecuador. Es claro que las numerosas especies descritas como endémicas no permanecen como tales para siempre. Con frecuencia las especies se encuentran posteriormente en otros países, o puede ocurrir que se integren a especies establecidas anteriormente. Sin embargo, muchos descubrimientos nuevos están apareciendo y todavía existen muchas especies por encontrar, la era de la exploración y el descubrimiento en los trópicos no ha terminado ni mucho menos.


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