www.mobot.org Research Home | Search | Contact | Site Map  
 
Research
W³TROPICOS
QUICK SEARCH

MO PROJECTS:
Africa
Asia/Pacific
Mesoamerica
North America
South America
General Taxonomy
Photo Essays
Training in Latin
  America

MO RESEARCH:
Wm. L. Brown Center
Bryology
GIS
Graduate Studies
Research Experiences
  for Undergraduates

Imaging Lab
Library
MBG Press
Publications
Climate Change
Catalog Fossil Plants
MO DATABASES:
W³MOST
Image Index
Rare Books
Angiosperm
  Phylogeny

Res Botanica
All Databases
INFORMATION:
What's New?
People at MO
Visitor's Guide
Herbarium
Jobs & Fellowships
Symposium
Research Links
Site Map
Search

Projects
 

Presentacióon de la Flora of Nicaragua

Palabras del Doctor Arnoldo Alemán, Presidente de la República | Discursos
 
 

Nicaragua ha sido un país favorecido por la providencia, tanto por sus bellezas naturales como por la rica diversidad de su flora y fauna tropicales.

Este hecho, reconocido por los primeros exploradores y estudiosos del país, sigue manifestándose en sus diversos paisajes, desde las cálidas llanuras que rodean sus esplendentes lagos hasta las nimbadas montañas del interior del país y tiene sus mejores expresiones en las selvas exuberantes de nuestra Costa Atlántica.

Nuestros indígenas conocían las virtudes alimenticias, medicinales y cosméticas de las plantas nativas, además de cultivar muchas otras que como el algodón, el maíz, la vainilla, el ayote, el tabaco, la yerba buena, el achiote, el aguacate, son hoy especies extensamente cultivadas e industrializadas en muchas regiones del mundo.

Hoy en día nuestros campesinos siguen utilizando muchas plantas en su farmacopea rural. Nosotros también aprendimos de nuestros padres y abuelos a conocer y experimentar las virtudes curativas del yantén, el orosuz, el caraño, el bítamo, la salvia y la albahaca, entre muchas otras plantas.

Hoy Nicaragua cuenta, y mi gobierno promueve, más de 90 áreas naturales protegidas con el fin de conservar y proteger la flora autóctona del país, en lugares de gran belleza ecológica como el Parque Nacional Volcán Masaya, las Reservas Naturales de Mombacho y Chocoyero, el Refugio de Vida Silvestre Los Guatusos, la Reserva Biolágica Indio-Maíz y la Reserva de Biosfera de Bosawás, para citar unos pocos ejemplos.

De este modo, damos cumplimiento al compromiso mundial de defender nuestra rica flora y fauna, como parte importante del patrimonio de la humanidad y de acuerdo con la Convención Internacional de la Biodiversidad. Lo hacemos con la convicción y responsabilidad que Nicaragua, a pesar de cubrir menos de una centésima parte del territorio continental de este planeta, es dueña y poseedora de casi el 8% de todas las especies de flora de la Tierra.

Hace 90 años el sabio profesor Miguel Ramírez Goyena publicó su obra pionera LA FLORA NICARAGÜENSE, donde describió en términos botánicos unas 400 especies de las plantas más representativas de la región de Managua, sus Sierras y la Meseta de Los Pueblos, acompañada por un anexo sobre las principales plantas medicinales con que nuestros antepasados solían curar diversas afecciones.

Fue la investigación de Goyena una obra de consulta por muchos años para la materia de Botánica Médica que se impartía formalmente en las facultades de Medicina y Farmacia tanto en León como en Granada. Esta guía práctica fue también usada por nuestro primer cirujano, el sabio leonés Dr. Luis Debayle, quien no obstante sus estudios médicos en La Sorbona de París, nunca abandonó en la práctica médica el uso de las plantas nativas para la curación de sus enfermos.

En 1976 el Banco Central de Nicaragua, bajo la dirección del Dr. Roberto Incer Barquero, haciendo eco a una solicitud del científico Dr. Peter Raven, Director del afamado Jardín Botánico de Missouri, aportó los primeros fondos para realizar el estudio sistemático de la flora de Nicaragua, mientras la Universidad Centroamericana, bajo la rectoría del Padre Arturo Dibar, proveía los espacios para alojar lo que es hoy el Herbario Nacional.

Hoy me place recibir estos tres voluminosos tomos con los resultados de aquellas investigaciones, iniciadas hace un cuarto de siglo por el Dr. Warren Douglas Stevens, distinguido científico del Jardín Botánico de Missouri, quien durante diez años recorrió todo el territorio nicaragüense realizando la más completa colección de especies que se haya emprendido en Nicaragua.

Me consta, y por eso valoro más su esfuerzo y dedicación, que lo hizo bajo duras condiciones, arriesgando incluso su propia vida en medio de las confrontaciones militares que en las recién pasadas décadas plagaron nuestro territorio en los más remotos rincones del país, que él mismo tuvo que recorrer y afrontar.

Supe también que entre tantas flores que el Dr. Stevens reconoció y colectó en Nicaragua, encontró a la flor que más perfumó su vida: la licenciada Olga Martha Montiel, recogida de los campos chontaleños, hoy su compañera y colaboradora.

Olga Martha tuvo a su cargo la edición de las 2,600 páginas de esta obra monumental, fundamental e importante para Nicaragua como lo es la nueva FLORA DE NICARAGUA, que hoy el Jardín Botánico de Missouri pone en mis manos para hacer su entrega al pueblo nicaragüense.

Como Presidente de la República agradezco la investigación y presentación de este importante compendio botánico, revisado y escrito por más de cien especialistas de la mundialmente reconocida institución científica, como es el Jardín Botánico de Missouri, que con esta obra viene a contribuir notablemente al conocimiento de nuestros recursos naturales.

Esta nueva FLORA DE NICARAGUA nos describe los caracteres científicos de nuestras plantas correctamente identificadas; también abre nuevas perspectivas para su utilización racional en beneficio de la ciencia, la tecnología y la industria nacional, pero de manera especial incrementa el conocimiento de estudiantes y profesores para que sepan aprovechar las bondades con que la naturaleza ha premiado a nuestro país, para conocer mejor Nicaragua y amarla para siempre.

 

 
 

Si quiere comprar la Flora de Nicaragua, presione aquí.

Imagen de fondo: Bonamia douglasii D.F. Austin, Tipo: Stevens 23522, Chontales. Endémica de Nicaragua.

 
 
 
© 1995-2017 Missouri Botanical Garden, All Rights Reserved
P.O. Box 299, St. Louis, MO 63166-0299
(314) 577-5100

E-mail
Technical Support